Lámina 11

Dibujo de Camilo Moncada
Copia López-Chavero/Copia Yllanes

Lugar: Tenochtitlan

Glosa alfabética: Tenochtitlan

Escritura jeroglífica:  TE-NOCH
TEWK

Interpretación de Alfredo Chavero (1892)

Cuando el día siguiente salía el ejército de Ayotzinco, llegó Cacama rey de Texcoco, llevado en unas andas en hombres de la nobleza, y dijo á Cortés de parte de Moteczuma, que lo esperaba en México; pero que le aconsejaba no fuese, porque la ciudad era pobre y pasaría muchos trabajos en ella. Cortés insistió en continuar su camino; tomó por el dique á un lado de Mizquiz; siguió el ejército á Tlahuac, y fué á pernoctar á Iztapalapa, en donde los castellanos fueron recibidos y aposentados por Cuitlahuac, señor del lugar y hermano de Moteczuma.El lunes 7 de Noviembre salió Cortés de Iztapalapa con su ejército en orden de guerra: la caballería en la descubierta, las capitanías de arcabuceros y ballesteros á la vanguardia, el bagaje en el centro custodiado por los tlaxcaltecas, y después los soldados de rodela y espada con la artillería, y al fin el resto de indios cubriendo la retaguardia: llevaban los castellanos banderas desplegadas, y marchaban tocando los atambores con gran sorna y aparato, para poner miedo á los mexicanos. Atravesó el ejército la calzada de Iztapalapa, larga de dos leguas, por cuyos lados caminaban contemplándolo millares de indios en multitud de canoas que surcaban el lago. La calzada de Iztapalapa se comunicaba con la de Coyoacan, en el lugar donde se levantaba el  Cihuateocalli ó templo de la diosa Toci. En ese templo se encontraron Cortés y Moteczuma. Este á la aproximación de los castellanos, salió con los reyes y grandes señores que con él estaban en México, entre ellos Cacama, llevado por cuatro nobles en lujosas andas cubiertas de vistosas y presiadas mantas, y acompañado de los demás del reino con mucho aparato de rosas y otros presentes y riquezas para obsequiar á los españoles. Llegados á Tocititlan (el lugar citado donde estaba el templo de Toci), su encuentro, cubriéndolo los cuatro señores con un paño riquísimo á maravilla y la color de plumas verdes con grandes labores de oro, con mucha angentería y perlas chalchihuitl que colgaban de unas como bordaduras, según refiere Bernal Díaz. Al ver á Moteczuma, Cortés se apeó del caballo y quiso abrazarlo; pero los señores se lo impidieron, porque lo tenían por divinidad que nadie podía tocar, y á quien ni siquiera osaban mirar el rostro. Contentóse entonces con ponerle al cuello un collar de piedras de vidrio margajicas. Moteczuma le mandó dar dos de caracoles rojos con ocho camarones de oro cada uno, largos como un jeme, y le puso en la mano un galano y curioso plumaje labrado á manera de la rosa.Entró Cortés en la ciudad apoyado en el brazo de uno de los hermanos del rey, y éste también apoyado en otro y yendo poco más adelante. Delante de ellos iban bailes, danzas y otros muchos regocijos; y salieron á su encuentro los sacerdotes con zahumerios, bocinas y caracoles, todos embijados y con sus trajes de ceremonioa y también los guerreros águilas y tigres con armaduras de pieles de esos animales, con sus macanas y escudos.Siguió la comitiva hasta el palacio de Axayacatl, en donde se alojó el ejécito de Cortés; y Moteczuma tomó para su habitación la antigua casa de su antepasado del mismo nombre, que quedaba enfrente. Moteczuma llevó á Cortés á sentarse en el estrado del gran salón del palacio, y ahí le dijo que por las profecías de su religión sabía como habían de venir hombres del Oriente, súbditos de Quetzalcoatl, y que él cediendo á la voluntad de los dioses, se le sometía, y al rey de España su señor. La pintura undécima representa esta conversación.En el lado superior se lee el nombre de Tenochtitlan, que era la parte mayor y principal de México. En el estrado del palacio se ve á Cortés sentado, y detrás de él á Marina de pie. En frente está Motecuzoma también sentado, y tres jefes guerreros de pie detrás de él. Es notable que los tlaxcaltecas hayan ìntado á estos guerreros con los adornos que ellos usaban, y no con los propios de los mexicas. Así se ve á Moteczuma con la correa y el plumero tecpilotl en la cabeza, y no con el copilli, media corona á manera de diadema, que él usaba. Además, era su signo jeroglífico un copilli, símbolo del mando del señor ó tecuhtli, pues su nombre quería decir el señor sañudo; pues bien, aquí e sustituye ese signo por la correa y plumero tlaxcaltecas, que están entre Cortés y Moteczuma, y que ideográficamente significan lo mismo que la corona.Cortés y Moteczuma expresan con sus ademanes, que están en larga é interesante conversación.En la parte baja de la pintura se muestran los obsequios de víveres hechos á los castellanos, que se representan con un montón de maíz, unas aves pequeñas, varios pavos, otras aves en jaulas y un venado atado en un huacal en que era conducido á México. Es notable el naturalismo con que los pavos tienden su cuello, queriendo alcanzar el maíz.Hay otra particularidad en esta pintura, que procuraremos explicar. En la parte superior del edificio en ella representado, está la figura de un anciano que nos da el b¡nombre huehuetl; en seguida hay un grupo jeroglífico, compuesto de una piedra te-tl, de una olla co-mitl, la cual contiene barro zo-quitl, y de una mano ma-itl. Mr. Aubin, al estudiar el jeroglífico de Itzcoatl, ha hecho notar, que los mexicanos en su escritura, llegaron á tomar en consideración nama más las dos primeras letras del objeto que pintaban. Pues bien, si procedemos así con las figuras de este grupo, y en su lugar colocamos el prefijo mo, nos dará el nombre de Huehue.Motecozoma; lo que demuestra que el palacio donde pasó la conversación, fue el del primer Moteczuma, que ocupaba el lugar en donde después se construyeron las casas de Cortés; es decir, en lo que hoy es el Empedradillo, dando vuelta á la calle Tacuba. El de Axayacatl estaba enfrente en la misma calle.

Interpretación Josefina García Quintana y Carlos Martínez Marín (1983)

En esta lámina se representa lo que ocurrió el mismo día de la entrada de Hernán Cortés en Tenochtitlán. Primeramente fue instalado en las casas que habían pertenecido a Axayácatl para que descansara y comieta, lo cual se expresa por medio de los alimentos que se ven en la parte inferior, aves, venados, maíz. Después de que Cortés se hubo reconfortado y una vez que el mismo Moctecuhzoma terminó de comer, visitó al capitán en sus aposentos y le dio la bienvenida formalmente con una larga plática, como solían hacer en las ocasiones solemnes. En la parte media aparecen ambos frente a frente conversando en presencia de Marina y de nobles tenochcas. Es curioso, como observó Chavero, que se hayan caracterizado a los mexicas con el atuendo propio de los tlaxcaltecas, trastocando incluso el glifo del nombre de Motecuhzoma, pues en lugar de la corona o xihuitzolli con lo que se le designaba, pusieron la diadema y el penacho de plumas a la usanza de Tlaxcala. en la parte superior está el nombre de Tenochtitlán y  sobre la casa con la que se indica la población en la que se detuvieron, la figura de un hombre realmente extraño ya que lleva tilmatli o manta indígena en tanto que tiene el cabello arreglado a la manera española. También está dbujado otro glifo que es propiamente el que corresponde a Tenochtitlán, esto es, una piedra (tetl) y una tuna (nochtli).

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