Lámina 6

Dibujo de Camilo Moncada
Copia López-Chavero/Copia Yllanes

Lugar: Tlaxcala

Glosa alfabética: quitlaqualmacaque

Interpretación de Alfredo Chavero (1892)

En la pintura sexta se ve á Cortés con Marina, aposentados ya en el palacio de Xicotencatl, representado por el signo figurativo de una gran casa; y a la izquierda del palacio á los caballeros, para expresar que los castellanos fueron alojados cerca de Cortés. Éste habla con Xicotencatl, que está sentado á su derecha. El traje de Marina es vistoso, y más elegante que el de viaje que tiene en las precedentes pinturas. En la parte superior hay una leyenda mexicana, siempre en caracteres góticos, que dice: QUITLALQUAMACAQUE; que significa Le dieron comida. Y, en efecto, en la parte inferior de la pintura se ve á dos indios, que entregan á un escudero de Cortés que lo recibe, un gran obsequio de pavos, cestos de tortillas, aves en huacales, chiquihuites con tortas y otros alimentos.  A este propósito dice Muñoz Camargo, que los tlaxcaltecas dieron á los castellanos, gran suma de bastimentos de aves, gallinas y codornices, liebres, conejos, venados, y otros géneros de caza que son y eran las carnes que usaban comer los señores de esta tierra, sin el maíz, el frijol y otras legumbres. En fin, se les dió todo lo necesario para su sustento. Y después agrega este hecho curioso: “Luego á los principios, en el lugar y pueblo de Tecohuactzinco, entendiendo los naturales que el caballo y el que iba encima era todo una cosa, como los centauros ú otra cosa monstruosa, y ansí daban ración a lo caballos como si fueran hombres, de gallinas y cosas de carne y pan, el cual engaño duró muy poco, porque luego entendieron que eran animales irracionales que se sustentaban de yerbas y en el campo, aunque también estuvieron ucho tiempo en opinión de ser animales fieras que se comían á las gentes, y que por esta causa ecían que los hombres blancos les hechaban frenos en las bocas atrailladas contra ello. Cuando acaso algún caballo tenía ensangrentada la boca, decían que se había comido algún hombre, por manera que sospechaban que eran de tanto entendimiento que los mandaban los dioses para lo que habían de hacer, si entender el secreto del gobierno del freno y espuelas; y ansí cuando relinchaba un caballo, decían que podían comer y que se lo diesen luego no se enojase: de esta menra procuraban tener contentos á los caballos en darles de comer y de beber muy cumplidamente. Esto nos muestra, además, cómo la conquista se iba failitanto por la ignorancia de los indios, y por su crrencia en la superioridad de los castellanos. Y en punto tan importante podemos citar aún otro párrafor de Muñoz Camargo, que dice: “De estas novedades y casos no visto, venían gentes forasteras y extrañas secretamente á saber lo que pasaba, y  qué gentes eran éstas que habían venido, de dónde y de qué parte, y qué cosas eran las que traían. Los de tlaxcalla les decían muchas cosas de las que pasaban para ponelles temor y espanto, y que publicasen todos estas cosas en la tierra, como en efecto se puso y se decía afirmativamente que los nuestros (los castellanos) eran dioses é que no había poder humano que pudiese pugnar contra ellos ni quien los pudiese ofender en el mundo ni enojallos.  Así las preocupaciones y la ignorancia de los mismos indios, afirmaban más y más la facilidad de su conquista.

Interpretación Josefina García Quintana y Carlos Martínez Marín (1983)

En la lámina numero seis se representan dos aspectos de esta primera fase de la estancia de los españoles en Tlaxcala. En la parte posterior está una especie de construcción muy esquematizada con la que se representan las casas donde fueron hospedados Cortés y los suyos. Dentro está el capitán en conversación con un señor indígena  que debe ser Xicoténcatl en cuyos aposentos se dio alojamiento al conquistador. Fuera de la construcción aparecen dos funcionarios indígenas entregando a un español los víveres de que se habló anteriormente, consistentes en guajolotes, codornices, panes, tortillas, maíz y frijoles. Marina está presente, como de costumbre, en su oficio de intérprete. La leyenda  de la parte superior, quitlaquialmacaque quiere decir: “le dieron comida”.

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